En nuestro centro ofrecemos un tratamiento domiciliario integrado, cuyo objetivo es que las habilidades trabajadas en consulta se trasladen de forma efectiva al entorno real del niño, favoreciendo una evolución más funcional y acorde a sus necesidades diarias.
El proceso inicia con una valoración completa del entorno del niño, donde observamos cómo se mueve en su hogar, qué espacios utiliza y qué barreras o facilidades presenta su día a día. Esta información es fundamental para diseñar un plan terapéutico individualizado y adaptado a su realidad.
A partir de esta valoración, desarrollamos un plan de intervención que se trabaja tanto en consulta como en casa.
Este plan incluye:
El objetivo es asegurar que el niño pueda generalizar y mantener lo aprendido en consulta dentro de su entorno natural.
Como parte de este servicio, realizamos una visita semanal al domicilio, donde:
Este seguimiento continuo permite mantener un programa dinámico, realista y alineado con los objetivos funcionales del niño.
Una vez que el niño ha entrenado y consolidado el objetivo planteado, la frecuencia de las visitas se reduce a cada 15 días, manteniendo un seguimiento continuo.
Finalmente, cuando ese objetivo está completamente integrado en su rutina y funcionalidad, la visita pasa a realizarse una vez al mes, hasta establecer un nuevo objetivo terapéutico y reiniciar el proceso con la frecuencia semanal.